viernes, 16 de octubre de 2009

No podemos quedarnos callados

En este momento el Perú se polariza por el hecho de que en el Congreso se viene evaluando una ley que habla sobre la despenalización del aborto, desde Esposos y Padres decimos lo siguiente:

  1. No podemos avalar un hecho que implique la muerte de un ser, que ha pesar de las diferencias, es como tu o yo.
  2. La vida es un don de Dios, imagen del amor de Dios, inspiración de Él en la creación, haciendo de nosotros parte de esa creación cuando como esposos decidimos dar vida.
  3. Antes de argumentos que parecen valederos y que se basan en la cultura de la relatividad, debemos gritar NO a la muerte. El único argumento es que la vida es un Don y nadie de nosotros tiene el derecho de decidir quien vive o quien muere.
  4. Debemos unirnos en una sola voz para rechazar esta pobre idea que demuestra el poco valor que se le da a la vida, a los niños por nacer, a quien quizá en el futuro llegue a ser quien nos lidere, guíe, etc.

El siguiente video, con fotogramas de la película mexicana Punto y Aparte y con la música y letra de Ricardo Arjona, nos muestra ese lado “oscuro” del aborto, la muerte del no nacido y la muerte de la madre que decidió no “colgar una estrella en el cielo”. Se inicia recordándonos que aproximadamente se realizan 40 millones de abortos “legales” al año!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Quiero compartir también el mensaje de los Obispos del Perú frente a esta discusión pública sobre la despenalización del aborto.

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Conferencia Episcopal Peruana

LA VIDA ES EL FUNDAMENTO DE TODOS LOS DERECHOS HUMANOS

Los Obispos del Perú, ante la discusión pública que se le ha dado en estos días al tema de la despenalización del aborto por violación y por malformación, consideramos necesario emitir un pronunciamiento en defensa de la vida.

  1. La Declaración Universal  de los Derechos Humanos optó decididamente por la defensa de la vida. También nuestro ordenamiento constitucional vigente reconoce y protege la vida humana desde su inicio: la concepción.
  2. Por ello la protección al niño por nacer no debe admitir excepciones ni dudas de ningún tipo. Desde la concepción se inicia el desarrollo de la vida, que no debe ser interrumpido por ningún motivo. El valor de la vida y su defensa desde el primer instante no se puede alterar sin causar un gravísimo daño al más genuino compromiso con el ser humano y sus derechos.
  3. En este sentido afirmamos que no hay situación o dificultad humana que autorice matar a un inocente. Si se niega al niño por nacer su derecho a la vida caemos en el gravísimo riesgo de perder  la coherencia  que debe tener nuestro ordenamiento legal, pues tergiversamos gravemente el fundamento de la vigencia de los demás Derechos inherentes al ser humano:  la defensa de la vida desde la concepción.
  4. Cada ser humano tiene un valor único e irrepetible como lo afirmaba siempre el Papa Juan Pablo II. Por ello hacemos una seria invocación para que todos nos unamos en la defensa de la vida sin distinciones ni cálculos políticos ni religiosos. Debemos exigir que no aparezcan leyes crueles inicuas que autoricen la eliminación de los seres más indefensos.
  5. La sociedad no debe admitir una tendencia exclusivamente materialista en la que sólo se le da valor y se privilegia lo que se considera útil. Una tendencia a evadir el dolor y no ver en él una ocasión de servicio, sería la corrosión del valor más importante para la convivencia social: la defensa de la vida desde la concepción, hasta la muerte natural. Entraríamos en una espiral que perjudica de manera abusiva a los más pobres e indefensos como son los niños por nacer.
  6. No dejemos que se juegue con los sentimientos de nuestro pueblo y menos aún con los de la mujer peruana aduciendo casos dolorosos para justificar el delito del aborto, que es matar a un inocente indefenso. No maltratemos esta realidad sagrada, que es el respeto por la vida, para descalificar con frases agraviantes a quienes no piensan igual. Busquemos respuestas que defiendan toda vida humana, despertando la solidaridad, la fraternidad y el amor gratuito como el Papa Benedicto XVI nos acaba de enseñar en su última Encíclica, “Caritas in Veritate”.
  7. Los peruanos, y de manera especial las madres de familia, siempre han dado pruebas de ser un pueblo generoso que acoge y defiende la vida, por ello hacemos un serio llamado a todas las instituciones para que juntos pongamos todos los medios para ayudar a los hogares en dificultades materiales, para sensibilizar a todos, a través de los medios de comunicación, en el respeto a toda vida ya que siempre es un valor sagrado que no se debe eliminar por ningún motivo. Se trata de ser o no ser, de existir o no existir, de seguir viviendo o ser aniquilados antes de poder decidir.
  8. Nos preocupa el mensaje que estamos dando a las nuevas generaciones. ¿Cuál será nuestro futuro si a nuestros niños les decimos que una vida dentro del vientre de la madre puede ser eliminada, desechada? ¿Acaso su vida pudo serlo en algún momento? ¿Acaso ellos podrán eliminar una vida en el futuro?, ¿Este es el tipo de mundo que queremos construir?
  9. Pedimos a nuestros médicos, fidelidad a su juramento hipocrático de defender la vida y los exhortamos que procuren siempre la defensa de todas las vidas que tienen en sus manos. En el caso de mujeres embarazadas, la vida de la madre y de su hijo por nacer, merecen protección y cuidado, porque todo ser humano, nacido o por nacer, posee la misma dignidad y el mismo valor.
  10. Invocamos a quienes tienen la grave responsabilidad política de legislar sobre estas materias para que por respeto a la verdad científica y protegiendo un valor esencial sobre el cual se apoya toda la doctrina universal de los Derechos Humanos, tengan el valor de defender la vida siempre y en todas las circunstancias ya que es un don que Dios ha dado a la humanidad.

Recordemos la célebre expresión de la Madre Teresa de Calcuta:

 "El más grande destructor de la paz es el aborto porque, si una madre puede matar a su propio hijo ¿qué nos queda a nosotros, matarte a ti y tú matarme a mí? ¡No nos queda más que eso!”

Lima. 16 de octubre de 2009.

Los Obispos del Perú

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Elevemos nuestras oraciones por los gobernantes, para que con su decisión busquemos el camino, la verdad y la vida. Oremos por aquellas madres que están pensando en abortar por alguna razón, para que el Señor les de el entendimiento y la esperanza. Oremos por aquellos niños que fueron sacrificados en nombre de una “justicia y libertad” relativa.

Luis Antonio

martes, 6 de octubre de 2009

Las relaciones conyugales y su influencia en la educación de los hijos

Este artículo es un llamado de atención para quienes no vemos que el problema educativo de nuestros hijos es por nuestra culpa… por nuestro egoísmo, nuestras frustraciones, nuestros temores y rencores…

Si en la pareja hay armonía, los niños crecerán en un ambiente sano.

Hay varios componentes que caracterizan a una pareja armónica. El primero y fundamental es el amor. El amor es la base sobre la cual se construye la vida conyugal. Cuando el amor se enfría o desaparece, la vida de la pareja se resquebraja.

andre-lechiguero-y-familia El amor trae consigo la felicidad, el buen humor, el deseo de vivir y de transmitir esa alegría a los que nos rodean, especialmente a los hijos. Una pareja feliz se nota en los gestos, en la mirada y en su forma de actuar.

Cada uno de los miembros de la pareja debe tener la libertad suficiente para elegir y decidir qué es lo que quiere hacer, y ambos deben intentar que se realice. El hecho de que uno de los dos se sienta frustrado, o que por culpa del otro no pueda realizar lo que verdaderamente quisiera, provoca un resentimiento que, a la larga, perjudicará la vida común.

Poder compartir plenamente la vida con su cónyuge, comentar, participar de los problemas y alegrías del otro, hacen que la vida de pareja alcance su plenitud. Todo esto ayuda a una buena comunicación.

Es importante que ambos discutan los criterios educativos que se aplicarán a los hijos. Deben llegar a un acuerdo y no deben contradecirse en presencia de los hijos.

La familia tiene una función importante: la función educadora, que sólo se puede desarrollar de manera armónica y progresiva, si existe una relación igualmente armónica y progresiva entre los cónyuges.

¿En qué se reconocen los hijos de una pareja armónica?

Podemos describir a un niño sano, de una pareja armónica, de la siguiente manera:

  1. Es equilibrado: no presenta demasiados altibajos en su comportamiento, y exterioriza sus emociones normalmente.
  2. Es sociable: es capaz de relacionarse con los que lo rodean. No presenta una timidez excesiva, ni agresividad marcada o irritabilidad.
  3. Presenta un desarrollo armónico: va adquiriendo las características que corresponden a cada edad. Crece en todos los aspectos: físico, social, afectivo, intelectual y moral, de manera normal y tranquila.
  4. Tiene un buen rendimiento escolar: el niño aprende fácilmente, no tiene trabas ni bloqueos que impidan el aprendizaje.
  5. Suele ser maduro afectivamente: sabe cómo relacionarse con las personas que lo rodean. Soporta las frustraciones que se le puedan presentar, y resuelve situaciones que a veces son conflictivas.
  6. No suele tener problemas de lenguaje: aprende a hablar a su tiempo. No tartamudea y se expresa correctamente.

No siempre se dan todas las características anteriores en un niño sano psicológicamente, hijo de una pareja bien constituida. Todo padre debe reflexionar acerca de ellas, porque son los objetivos de la educación de los hijos.

j0289917 Todos hemos aceptado el principio de que no hay amor más grande que el de los padres por sus hijos, pero basta con la observación cotidiana, para evaluar lo grande que también es el amor de los niños por sus mayores. Es un amor absoluto y feliz, sin reservas ni angustias. Un amor hecho de confianza y adoración, de fe en la perfección de la persona que se ama.

Esto se da en niños pequeños para quienes el mundo es un lugar de juego, poblado de seres infalibles que saben nutrir, abrigar, mimar, curar los males, enseñar muchas cosas, resolver las dificultades, apartar lo que lastima, elogiar, y a veces castigar.

Esta maravillosa confianza subsiste hasta que el adulto lo traiciona y el niño lo advierte. Aparece entonces, la primera mentira del niño, aunque sea pequeñísima, dictada por el recuerdo de un castigo no comprendido o desproporcionado, y más tarde el primer secreto confiado a un amigo y no a los familiares, a quienes ya se teme o se desconfía.

En el niño, estos cambios se producen poco a poco, y sin que él mismo se dé cuenta. Pero no faltan las desilusiones violentas y reveladoras, cuando advierte, por ejemplo, que los adultos discuten con frecuencia, que se complacen en pequeñas intrigas, y que hablan mal de personas, que no obstante, son queridas y simpáticas.

El niño comprende mucho más rápido y de manera profunda, y sufre con más intensidad de lo que comúnmente se cree, mientras que los padres lo consideran demasiado pequeño para entender sus conversaciones y discusiones.

Cuando las preocupaciones son el tema dominante de las conversaciones, cuando la actitud de los mayores se vuelve tensa, y el ambiente familiar se satura, el niño se siente confuso y culpable de vivir.

j0422200 Con frecuencia se emplea, en presencia del niño, un lenguaje excesivo, melodramático, que le da la impresión de que él es un peso y hasta un ser indeseable. No es raro escuchar expresiones como: “Vete a tu cuarto. Mamá y yo tenemos que hablar”. “Los niños no deben oír las conversaciones de los mayores”. “Yo no puedo salir, debo quedarme en casa a cuidar a los niños”. “¡Qué cansancio!. Estos niños me agotan”.

Es indispensable que los niños sientan a su alrededor una atmósfera de felicidad, y sepan que ésta se debe a ellos, a su presencia. Los niños no solamente tienen necesidad de alimento, sino de todo un clima de afecto y seguridad, que normalmente proporciona el amor recíproco y visible de los padres. Por lo tanto, es evidente que la primera víctima de los conflictos conyugales, es el hijo.

Entre las situaciones más penosas para el niño, se encuentra la separación de sus padres. En el plano afectivo, las consecuencias del divorcio son evidentes. Los hijos de parejas separadas suelen tener problemas educativos y de afectividad.

niño que llora Hay otras situaciones que afectan a los niños, como son las compensaciones y defensas de sus padres frente a los conflictos de pareja. Por ejemplo, el olvido, las actividades sociales muy frecuentes, la ocupación profesional exagerada y la huida en el alcohol.

RECORDEMOS… son los padres con sus actitudes, los que más van a influir a la conducta y la personalidad del niño, puesto que son los que, en primer lugar, constituyen el medio en que se desenvuelven los niños.

Si efectivamente son las conductas de los padres las que más influyen en el niño, es evidente que educar a un hijo es igual a educarse a sí mismo, nunca se debe discutir delante de los hijos, ni lanzar expresiones que puedan resultar confusas o dolorosas para el niño.

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Pidamos perdón antes de continuar…

Luis Antonio

Qué hacer cuando los hijos se alejan de Dios

Desde el portal de la Familia.info comparto este importante artículo que nos habla de aquellas etapas de la vida en la que hemos optado por aquella “moda” de no creer en Dios y en nada que se le relacione. Como toda moda, esta es pasajera, pero debemos estar preparados si se diera el caso.

Particularmente pienso que el ejemplo es lo más importante y vital respecto a la formación de la fe en nuestros propios hijos. Participar en familia en las distintas celebraciones litúrgicas – en el colegio y la parroquia –, o las propuestas según el calendario litúrgico particular – procesiones, misas de campaña, representaciones, etc. – nos brindan un espacio familiar íntimo, único, irrepetible y vital para transmitir la fe a nuestros hijos.

En momentos que nuestra fe es atacada por la cultura del sentir y la muerte, reforcemos esta dimensión espiritual dentro de la familia. Leamos con atención…

vela Qué hacer cuando nuestros hijos se alejan de Dios

Preocupa enormemente a los padres cuando sus hijos adolescentes o jóvenes toman una postura negativa ante Dios, teniendo en cuenta que en el hogar se les transmitieron los valores religiosos y años después, cuando alcanzan un poco de autonomía, libertad y razón, han decidido rechazar todo lo que represente Dios.

Cuando esta situación se presenta en las familias, algunos padres pueden reaccionar de manera coercitiva obligando al hijo a asistir a Misa o a las diferentes celebraciones religiosas. Otros padres optarán por dejarlo que se aparte y que él mismo vuelva a encontrase con Dios.

Partiendo de la base que no es fácil esta dificultad con los hijos, lo importante es obrar de una manera adecuada para impedir que ese alejamiento se aumente, pues muchas veces la sola reacción de los padres es la que hace que los chicos se aparten aún más.

Antes de explicar qué hacer cuando sucede esta problemática, debemos analizar previamente algunos factores determinantes:

La fe tiene varias etapas

La fe también tiene un ciclo natural en la vida del ser humano. Así como explicaba el Padre Calixto en su artículo para el periódico El Colombiano: “Nuestra vivencia religiosa discurre por cuatro etapas: Aquella fe de la primera Comunión. Una segunda que vivimos durante la adolescencia, llena de incertidumbres y altibajos. Otra más, que se esfuma y puede morir en nuestra edad adulta. Y quizás una cuarta: Fe recobrada, cuando ayudamos a los hijos en sus tareas de religión”.

Rebeldía, característica propia de los adolescentes

familia y dios En esta etapa de la vida, los seres humanos atraviesan una etapa de inconformismo y un querer cambiar el statu quo. Muchas veces, ni siquiera saben contra qué se están rebelando, pero es esa búsqueda de identidad que ronda en sus mentes, la que los impulsa a desestabilizar todo lo que los rodea, incluso sus padres. Hay casos en que ni siquiera se rebelan ante Dios, sino ante sus propios papás, los cuales se convierten para ellos en una amenaza constante durante la adolescencia.

Si entendemos este contexto, podemos darnos cuenta de que la raíz del problema es otro y no necesariamente tiene que ser Dios.

Malas influencias

Una persona cercana a nuestro hijo, puede estar haciendo las veces de cuestionador de la fe. No nos olvidemos que durante la adolescencia y/o juventud los amigos son las personas más influyentes en nuestros hijos. Y una mala amistad puede hacer mucho daño. Cuando veamos cierto rechazo de nuestro hijo hacia la religión, comencemos a indagar sobre sus amistades, conozcámoslos, invitémoslos a casa y ojalá tengamos algún contacto con sus familias.

Si confirma que este es el problema, ni se le ocurra prohibir esta amistad, lo único que logrará será sentar una guerra con su hijo. Tendrá que usar otras tácticas más sutiles que lo alejen de esa inconveniente persona.

El control extremo

Ya no son niños y eso debe quedar muy claro. Ellos han crecido y son personas que pueden razonar, elegir y tienen poder de decisión, aunque todavía sean inmaduros. Cuando ejercemos un control extremo sobre los hijos, se nos puede devolver en nuestra contra. A estas edades, se supone que hemos educado en valores y confiamos en la educación que le hemos infundido a lo largo de estos años. Por tanto, no es recomendable obligarlos ni imponerles la religión, pues terminarán objetándola.

¿Qué hacer entonces?

1. Acompañarlos, nunca dejarlos solos

No nos engañemos, cuando nosotros mismos pasamos por la etapa adolescente también pudimos haber sentido desasosiego y algo de rebeldía. Así que hagamos un esfuerzo por comprender al hijo y acompañarlo en este proceso.

2. Nada de reproches y regaños

Aunque sabemos que nuestro hijo está equivocado, no es motivo para hacerle reproches o comentarios que lo hagan sentir mal. Este tema no se debe convertir en un tormento ni un espacio de “cantaleta” y regaños. Por el contario, el diálogo ameno y positivo le dará mejores resultados.

3. Nuestro ejemplo y coherencia

No hay mejor educador que el ejemplo. Debemos ser coherentes con la Palabra de Dios y hacer que nuestras obras sean acordes a lo que profesamos. Si los hijos ven que tratamos bien a las personas, somos honestos, respetuosos, responsables, pacientes, caritativos, amorosos, ellos captarán el mensaje y terminarán aceptando los beneficios de tener a Dios en la vida.

Familia canta y da las ofrendas en la misa 4. Hablarles positivamente de Dios, como un amigo, no como un castigador

Debemos transmitirles a los hijos la enseñanza de Dios de forma positiva, pues el Señor nos quiere a todos y perdona nuestras fallas. Presentémosle a Jesús como su amigo, su compañía, su protector.

5. Rezar por nuestros hijos

Por último, lo mejor que podemos hacer, es rezar por nuestros hijos, encomendárselos a la Virgen María para que vuelvan y se acerquen de nuevo al Señor.

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No tengamos miedo si es que nos tocara vivir esta realidad. No sólo recemos por nuestros hijos, es rezar también por nosotros padres para que se nos de el entendimiento y la fortaleza para seguir llevando a nuestros hijos por el camino de la fe.

Que el Señor los bendiga y los guarde…

Luis Antonio

sábado, 3 de octubre de 2009

¿Existen los Milagros?

Hablar de la Iglesia de Cristo es hablar también de aquellas manifestaciones, pequeños detalles que Dios mismo nos da como prueba de su amor.

Quizá este hecho registrado en fotos y que lo comparto contigo no sea más que un fenómeno de la refracción de la luz. Para otros, como yo, es pensar que Dios nos regala estos signos de su omnipotencia divina, obra de Jesús Eucaristía para recordarnos que ÉL está presente ahí, y que nos invita en cada momento a vivir en santidad, a compartir su cuerpo.

Si te sientes que faltan fuerzas para cumplir tu vocación de esposo, para no fallar y tratar de ser siempre fiel a tu pareja, escucha la canción, medita en la imagen, sorpréndete con el detalle, abre tu corazón al Señor y pídele fortaleza.

Si sientes que no vas construyendo el adecuado camino para formar a tus hijos desde tu vocación de padres, pídele al Señor entendimiento y perseverancia, no te detengas, no busques escapar a “eso” de ser papá o mamá.

Recuerda la palabra, “felices los que creen sin haber visto”. Dios se presenta en lo pequeño para recordarnos que nos ama y demostrarnos que está con nosotros. Seamos entonces esa imagen del amor de Dios frente a nuestra pareja, frente a nuestros hijos.

Que este video también nos ayude a lograrlo…

Si sientes esa necesidad de ir a los pies del Sagrario, hazlo, no te detengas… carga a tu pareja y a tus hijos y en familia ofrezcan su amor al Señor de la Vida…

Que el Señor los bendiga y los guarde…

Luis Antonio

Una Iglesia Universal

senor-de-los-milagros En este mes de octubre en mi patria y en muchos lugares del mundo, donde vive un peruano, vivimos las fiestas del Cristo de Pachacamilla, Señor de los Milagros, Cristo Moreno, que a su paso lleva consigo la bendición desde la figura de la cruz a todo aquel que se siente sólo, cargado, sin esperanza.

Es parte de nuestra tradición, religiosidad, recuerdo de un evento donde Dios se manifestó como esperanza frente a los fenómenos naturales. Hoy recorremos con Cristo el camino de la cruz otra vez, como cada año desde hace ya tres centurias pidiendo por el pueblo peruano.

Vivimos en una Iglesia universal. Por eso a través de este video deseo compartir la razón de por qué somos católicos, por qué manifestamos nuestro gozo al ser parte del cuerpo místico de Cristo, su Iglesia, nuestro Iglesia, de procesiones, santos y letanías, de sacramento, fraternidad, amor…

No tengamos miedo, recordando a Juan Pablo II, de manifestar nuestra fe. Nuestra vocación de esposos y padres nos lleva a ser también ejemplo de esa espiritualidad que es tan necesaria en la formación de nuestros hijos. Recordemos cuando leíamos sobre las diez reglas para que nuestros hijos se desarrollen armoniosamente, se nos pedía PRESENTAR A NUESTROS HIJOS A DIOS. Y esta es una muy buena razón para hacerlo, siguiendo la imagen de la cruz que es la imagen del amor llevado al extremo, la de morir por nosotros.

Pienso en salir a recorrer la procesión con mis hijos, enseñándoles ese valor de la espiritualidad, de la tradición, de ser peregrinos en “este valle de lágrimas”, compartiendo con otros cristianos este camino tras las huellas de Jesús en la cruz.

Que alegría saber que somos parte de nuestra Iglesia y que somos muchos los que manifiestan esta fe. En nuestro caso específico esta semana hemos recibido la confirmación que somos parte de catholic.net, el de encuentro de los católicos en la red. Bendiciones a todos aquellos que hacen posible la permanencia de este portal en el ciberespacio. Gracias¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡

¡Somos Iglesia!. Otra alegría saber que somos miembros de Católicos Hispanos, una red social creada, como dice su autor, el católico instruido jamás será confundido, donde nos confundimos todos los que amamos a Cristo y su Iglesia y queremos hacer algo por el reino de Dios aquí en la tierra. Gracias!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!.

Vivamos nuestra fe… Que el Señor loe bendiga y los guarde…

Luis Antonio

domingo, 27 de septiembre de 2009

Sólo le pido a Dios

Continuando con el tema de la convivencia. Si esta no se diera, ¿qué sucedería en la sociedad?. Respondemos:

violencia, muerte, guerra, hambre, sufrimiento, genocidio, llanto, destrucción…

Este video es más que elocuente… vemos con tristeza el camino que la humanidad va tomando por dejar de lado la auténtica convivencia en el amor. Hemos dejado de amar, porque hemos dejado de pedir a Dios, de conocerle, de amarle…

Con la canción “Sólo le pido a Dios” nos muestra lo lejos que hemos ido por la falta de amor.

Por eso es importante que construyamos nuestra relación de esposos y padres desde la armonía, la paz, la tolerancia, el amor. Nuestros hijos nos ven, mostrémosle la adecuada convivencia de los esposos y padres que se aman y respetan.

Hay unas preguntas que al final de este video se presentan. Respóndelas desde la perspectiva del amor y de sentirnos hijos de Dios. Hijos que vivimos en una “casa global” que es la creación, la cual tenemos que cuidar adecuadamente.

Que el Señor te bendiga y te guarde…

Luis Antonio

Enseñemos a valorar la convivencia humana

¿Por qué tenemos que enseñar a nuestros hijos la convivencia?. Este clip animado nos muestra a maravillosamente aquellas actitudes humanas que nos hacen menos y que reflejan el poco valor que tenemos sobre la convivencia, vista esta como uno de los pilares fundamentales de la sociedad, donde la persona demuestra esa voluntad expresa y decidida de vivir con otros seres como él, basándose en el respeto, la tolerancia, en una palabra, en el amor.

Ser persona significa vivir entre y con otras personas. Dios lo quiso así desde la creación del hombre: “no es bueno que el hombre esté solo…”. (Gn 2,18). Recordémoslo.

En wikipedia encontré esto:

El ser humano tiene dos necesidades sociales básicas: la necesidad de una relación íntima, estrecha con un padre o un cónyuge y la necesidad de sentirse parte de una comunidad cercana e interesada por él. Somos fundamentalmente animales grupales (yo diría seres sociales) y nuestro bienestar es mucho mayor cuando nos encontramos en un ambiente armónico, en el cual vivimos en estrecha comunión.

En la escuela se refuerza este valor, se refuerza no se crea porque el mismo nace del ejemplo del hogar, de la convivencia entre padres e hijos, entre familiares, vecinos, amigos, etc.

Como docentes “luchamos” muchas veces contra las actitudes de nuestros estudiantes que no hacen otra cosa que separarse más por la violencia, intolerancia, falta de respeto que se vive en el aula. ¿Será que los niños y jóvenes vienen “cargados” con esas actitudes negativas por lo que ven y sienten en casa?.

En el post “children see, children do”, veíamos que el ejemplo negativo de los padres queda en el recuerdo de sus hijos, que se repiten como círculo vicioso. Entonces, afirmamos lo dicho anteriormente.

Es nuestro deber procurar que nuestros hijos convivan en la felicidad y la armonía, aceptando a los otros, siendo civilizados donde el trato mutuo se base en la práctica diaria de los valores. Se tiene un post sobre los valores para lograr la felicidad. No les dejemos toda la responsabilidad a los queridos maestros de la escuela.

Aquí el famoso video.

Mira con atención las expresiones de los pequeños alados, lo que hacen, piensan, animan, imitan, etc. Cuántas veces hemos hecho lo mismo!!!!!!!!.

Actividades:

  1. Compártelo con los seres a quien amas.
  2. Obsérvalo junto a tus hijos y charla con ellos al respecto.
  3. Pide perdón por aquellos momentos que no has sabido convivir, y si puedes, pídele perdón a aquellas personas a quienes has hecho sentir mal con esas actitudes negativas.

Que el Señor los bendiga y los guarde…

Luis Antonio

jueves, 24 de septiembre de 2009

El matrimonio ayer, hoy y siempre

Continuando con Luce Bustillo-Schott desde Catholic.net comparto este interesante artículo cuyo mensaje es: el matrimonio es el mismo ayer, hoy y siempre. Dejemos de vivir en engaños pensando en lo fácil que puede ser “empezar otra vez”; por el contrario, busquemos la santidad en la unión esponsal. En nosotros está lograrlo, sólo en nosotros está el poder hacer que dure para siempre… leamos el mensaje.

El matrimonio…

El matrimonio es y siempre será una unión indisoluble. Ante los ojos de Dios no hay alternativas después de que Él ha dado Su bendición y sellado dos almas con Su promesa de amor "que lo que Dios ha unido no lo separe el hombre".(Mat.19,6)

"¿Acaso puede un ciego guiar a otro ciego? ¿No caerán los dos en el hoyo? Un discípulo no es mas que su maestro, si bien cuando termine su aprendizaje será como su maestro" (Lc 6,39-40).

Cuando un "ciego" dice que los casados que se separan se casen otra vez ("así rehacen sus vidas y pueden ser felices") y mas de cuatro repiten esta creencia, nos encontramos ante un ciego que guía a otros ciegos que están convencidos de que lo que dicen es lo mejor y lo correcto. Así lo que sucede es que terminarán cayendo todos en el "hoyo".

Por el hecho de que un grupo de ciegos no pueden ver el sol no quiere decir que no existe la luz. Por el hecho de que no todos entendemos las verdades de la fe no significa que no sean ciertas. Si nos comparamos con Dios podremos darnos cuenta de que somos de mente corta y que nuestros pensamientos son finitos y al fin y al cabo nos dejamos cegar por aquellos que insisten en vivir en la oscuridad.

Entender las verdades de la fe no es fácil y menos cuando decidimos buscar una felicidad falsa y egoísta queriendo ir contra la voluntad de Dios faltando a Su Palabra y a Sus mandamientos, al dar rienda suelta a nuestras pasiones desordenadas y al dejarnos guiar solo por el deseo, la pasión y el querer, confundiendo todo esto con el verdadero amor.

j0309376 El verdadero amor esponsal solo se vive dentro del matrimonio en todo su esplendor y plenitud ya que los esposos han recibido la fuerza del Espíritu Santo a través de la bendición de Dios al unir en alianza dos vidas en una.

Hoy el hombre camina "ciego" en un mundo lleno de engaños y mentiras por buscar desesperadamente una felicidad falsa viviendo en desobediencia a Dios y apartados de Él, faltando al cumplimiento de Sus leyes y preceptos, arriesgando su santidad, salvación y vida eterna.

En el afán de "rehacer sus vidas" buscan de cualquier manera la aprobación a lo que quieren acudiendo a algunos sacerdotes que en su fragilidad humana y conmovidos por el sufrimiento buscan dar la respuesta que creen están esperando esa mujer o ese hombre: rehacer sus vidas a través de una nueva unión. Pero estas personas no se dan cuenta de que si el sacerdote es un hombre de oración profunda y de santidad les diría más bien: lucha por tu matrimonio, oremos juntos por ese esposo(a), reza mucho por él, ten fe en que para Dios nada es imposible y lo importante es su alma.

Si el sacerdote da una respuesta equivocada uno puede creer que está bien buscar una nueva unión, que ese sacerdote ha dado el mejor consejo, y siguen adelante sin darse cuenta de que el enemigo los ha engañado valiéndose del sacerdote llevándolos a caer en el "hoyo", viviendo en adulterio y olvidándose que han abandonado a la esposa(o) e hijos y que nadie puede ser feliz sobre el dolor y la desolación de otros y menos de aquellos a los que Dios le dio a cuidar.

El enemigo a quienes más ciega son a aquellos que están cerca de Dios, que van a misa, que están en ministerios y ayudan de manera especial a sus parroquias sacándolos del camino al hacerles creer que pueden y tienen derecho a ser felices.

¿Acaso un ciego puede guiar a otro ciego? Muchos hoy viven de esta manera "ciegos" a la única felicidad y verdad que existe, Jesús. Si fuéramos verdaderos discípulos de Jesús, del Maestro, le imitaríamos en todo especialmente en el amor, amando como Él ama, perdonando como Él perdona, haciendo siempre el bien, buscando la perfección y santidad para llegar un día a alcanzar los bienes eternos junto a Dios.

j0427849 El matrimonio es y siempre será una unión indisoluble. Ante los ojos de Dios no hay alternativas después de que Él ha dado Su bendición y sellado dos almas con Su promesa de amor "que lo que Dios ha unido no lo separe el hombre".(Mat.19,6).

Pidamos a nuestra Madre Santísima que interceda por los matrimonios para que cada día puedan encontrar en Jesús la fuente de agua viva que los mantenga unidos, que interceda como lo hice en Caná de Galilea y le pida por aquellos que se les ha acabado el vino, que llene nuestras tinajas con el mejor vino para que sean restaurados tantos matrimonios, y que de esa manera podamos glorificar a Dios. Que interceda por nuestros sacerdotes para que puedan alcanzar las gracias por Él prometidas y puedan cumplir Su Palabra y hacerla vida en ellos, dando a todos Sus hijos consejos a la luz del evangelio con amor y santidad por la salvación de las almas.

¿De que le sirve al hombre ganar el mundo si pierde su alma? (Mt.16, 24-28)

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El matrimonio es para toda nuestra vida. Si todavía estás en la posibilidad de luchar por él hazlo, no pierdas tiempo. Si deseas repasa los post anteriores donde hablamos de las secuelas del divorcio en nuestros hijos.

Dejemos el egoísmo que mata el amor… Que el Señor los bendiga y los guarde…

Luis Antonio